REITMAN Ivan (1946-_)

Evolution (Evolution) (2001: 2.0)

Es tan idiota Evolution que uno casi echa en falta ínfulas de un engominado creador de profundidades seudo-bergmanianas.

Reitman se apunta un nuevo triunfo en el viscoso terreno de la banalidad absoluta, la blandura hegemónica:

una ausencia de resabio tan grandilocuente

como los espasmos ontológicos del cine escandinavo independiente.

Es sospechosa la atracción que los monstruos babosos, desde sus plagiados Cazafantasmas, ejercen en Reitman, cuya “evolution”

en esto del cine pasa por un eterno estancamiento comercialoide:

cine de guardería.

Al menos, la aparición no imprevista pero divertida de Dan Ayckroyd arrasa el forzadísimo ridículo de los

“X” Moore y Duchovny.