KRAMER Stanley (1913-2001)

Not as a Stranger (No serás un extraño) (1955: 7.0)

La pulcritud es rasgo digno pero convencional que enhebra tramas previsibles alrededor de guiños fáciles, melodrama sumiso y el imán poderoso de las estrellas (norteamericanas). Kramer se beneficia (y nosotros con él) de Mitchum, Havilland, Sinatra, G. Grahame, intérpretes atractivos en impropios personajes (por edad, constitución y líneas de diálogo), y se las ingenia para entretenernos y ofrecernos gotas valiosas de pedagogía médica.

Cine bienintencionado, conservador pero no reaccionario, didáctico; cine democrático, pues invita al espectador a discutirse sus asumidas perplejidades, a raíz de lo que ve: se le deja ver.

Cine hábilmente entretejido, de vigor limpio: se deja ver.