WILDER Billy (1906-2002)

Sunset Boulevard (El crepúsculo de los dioses) (1950: 8.5)

La significación (cultural, histórica) de El crepúsculo de los dioses sobrepasa el vehículo de expresión escrito por Wilder y Brackett.

La muerte del Hollywood excesivo y “mudo” es transmitida por la patética Gloria Swanson, el imperturbable Von Stroheim y un museo de máscaras atrozmente anacrónico.

Wilder plasma en imágenes “habladas” un plan cuya ambición radica en la descripción, certificación y, ¿cínicamente?, la refutación del ocaso de Hollywood.

El guionista William Holden es arrastrado por el crepúsculo. La Swanson desciende las escaleras, histriónica, cadavérica: las cámaras la entronizan.

Pero ya no es cine, sino tele-basura: agudísimo epílogo wilderiano que catapulta el mito hasta hoy.