MINNELLI Vincente (1903-1986)

Gigi (Gigi) (1958: 7.5)

Gigi (a lo mejor) es un musical: sin gran movimiento: carece de una de las virtudes de las películas cantadas: del baile, tanto de los intérpretes como de los creadores.

Gigi es una frivolidad: obra innecesaria y accesoria (como casi todo el cine): un lujo por el lujo muy del gusto de los discípulos del arte por el arte, que enloquecen con diálogos a lo Wilde y disfrutan con el escenario colorista y el sofisticado diseño de los ricos inteligentes. Lerner, Loewe y Cecil Beaton crearon las condiciones apropiadas para que Minelli dirigiera esta frivolidad con canciones pero no musical. Por cierto: “Thanks Heaven for Little Girls”, entonada con delectación vitalista por Maurice Chevalier, sería impensable hoy: conservadurismo, liberalismo y progresismo son nociones relativas, o alguien aún lo duda.