KUROSAWA Akira (1910-1998)

Kumonosu-jou (Trono de sangre) (1957: 8.5)

Según la contraportada de la cinta (alquilada ¡gratis! en la biblioteca de Henry Street), Rashomon (Kurosawa), triunfadora en Venecia (1951), funcionó como acicate para que los Maestros japoneses (Akira, Ozu, Mizoguchi) fuesen “descubiertos” por el público occidental.

Throne of Blood es una versión de MacBeth que recoge el poderío shakesperiano con mayor aplomo que la de Welles o Polanski.

Blanco y negro, elementos mínimos, apetito visual, violencia infinita: Kurosawa parece ensayar (aun sin humor ni pausa) Ran.

Espero el día en que los orientales “descubran” a nuestros grandes maestros y recobren el control de su cartelera, manoseada por gerentes homogeneizadores.