VAJDA Ladislao (1906-1965)

Mi tío Jacinto (Mi tío Jacinto) (1956: 9.0)

Peregrinaje penoso y pintoresco por las calles de un Madrid bullicioso.

Vajda, capaz de sacarse de la chistera momentos mágicos (como los relojes que Pablito Calvo pone en hora), retrata un trozo de aquella España donde tantos se buscaban la vida, como el antiguo torero, que con dignidad y austeridad españolas (no del sur) intenta sobrevivir.

Uno no puede sustraerse a la crueldad de este neorrealismo (hoy muy marcada) y se emociona con el torear bajo la lluvia y el paraguas que Vico clava en el tronco del árbol mientras torea la más cruda realidad con la ficción, oscuridad brillantísima.