JARECKI Andrew (?)

Capturing the Friedmans (Capturing the Friedmans) (2003: 9.5)

En Capturing the Friedmans 

no alcanzo el deleite de la ficción excelentemente contada, ni sé finalmente si las apariencias ocultan verdades siniestras, ni me despisto con estéticas o estilos, ni me demoro en filosofías tolerantes o ambivalentes.

Lo asombroso y terrorífico es

que la investigación documentada del pasado y presente SÓLO invita a plantearse preguntas (quimeras): qué es interpretar, qué es mentir, qué nos pasa…

Lo novedoso, lo abrasivo

de la (a-lu-ci-nan-te) ópera prima de Andrew Jarecki es que reinventa el cine y sigue sin resolver nada (¡quimeras!): qué significa una cámara, qué es dirigir, qué pasa con el cine…

(En La sombra de una duda, gracias al talento incomensurable de un director y al acierto interpretativo de los actores, logramos alcanzar el placer de la verdad de una ficción: se deshace un entuerto, el misterioso pero bondadoso protagonista es “en realidad” un terrible asesino. En La pelota vasca, como consecuencia del gusto estético de un director y de la participación de una notable concurrencia de frases engarzadas e imágenes que piden mesura, conseguimos un tapiz de colores diversos que no llevan a la verdad sino a una fácil actitud libre de prejuicios)