HUSTON John (1906-1987)

Reflections in a Golden Eye (Reflejos en un ojo dorado) (1967: 5.5)

En Reflections in a Golden Eye Huston se embriaga de atmósfera y exige unas oscuridades simbólicas y un perfume que no llega a ser suavemente embaucador, pese a sus aciertos. Es ésta una película irregular, que apunta más que enseña pero que no llega a apuntar demasiado, con lo que puede calificarse de fallida. Se pierde en sus metáforas, en su “tesis” central (que señala Brando cerca del fin: eso del taco cuadrado que no puede entrar por un agujero redondo y demás simbología más que evidente). Es una película de seres estrafalarios, hustoniana evidentemente, pero que tiene un toque más de época y moda que del propio Huston (quien remontaría la trayectoria, y de qué forma, con la fabulosa Fat City). Reflejos en un ojo dorado es a Huston lo que Arabesco a Stanley Donen (pese a que puedan resultar tan distintas). Son retóricas, recargadas, retorcidas, abusando de técnicas (pese a su aún asumido clasicismo) bobaliconas que no son sino relleno de un vacío o semi-lleno. Tiene aciertos Reflejos, claro, pero no es una película sentida sino sentada: para mí, una definición de lo que es un film pretencioso. Poco interesan los “freaks” de esta película, a quienes uno no termina de creerse, pues la carga conceptual es tan grande que tapa casi cualquier atisbo de humanidad (blanca, gris o negra) que pudiera sospecharse.