ARGENTO Dario (1940-_)

Tenebrae (Ténebre) (1982: 8.0)

Este cine tan imperfecto y risible, este cine de trama tan hilarante e imposible y de actuaciones tan artificiosas como ingenuas; este cine de Argento tan proclive a mostrar chicas guapas (unas morirán, otras no), a enseñarnos pedazos culturales de una Italia que quiere ser cosmopolita pero es machista, que desea ser “cool” pero cae en la horterada; este cine de terror y carcajadas, de asesinatos obra de un asesino que siempre será la última persona en la que podría pensarse; este cine, digo, a mí me da placer. Placer: desahogo, catarsis, risas y sobresaltos. Deleite cinematográfico.

Apetito visual arrollador, el de Argento: creo que me gusta más Tenebrae, posiblemente (y desde un punto de vista más o menos objetivo) la peor de las películas de Argento que he visto hasta le fecha (con El pájaro de las plumas de cristal y Rojo oscuro): es la que más me ha llenado, la que más me ha entretenido, distraído y divertido sin interrupción. Repito: sensorial y musicalmente, iconográfica y físicamente, me ha dado placer.

Tenebrae vuelve a surgir de una ramificación hithcockiana (psicología barata, estética voraz), de nuevo trasvasada al “giallo” a través de las representaciones antonionianas de la realidad: siempre un personaje que no se fija “lo suficiente” en un hecho real, y ese no haber prestado bastante atención influye en que el enigma (quién es el asesino y por qué) tarde más en resolverse.

Hay momentos grandiosos en Tenebrae: por ejemplo, la insólita persecución de un perro a una chica (saltando verjas, incluso) es memorable. Recordé Black Dogs, la aterradora novela de McEwan. O varias de las muertes, narradas en una conjunción muy de Argento entre el impacto súbito y la elipsis (lo que se muestra y lo que no).

En unos años golosos para el cine de terror (sólo de 1982 se produjeron películas como Poltergeist, Creepshow, Cat People, La cosa, Videodrome, Viernes 13 Parte 3, Halloween III…), lo que Argento le añadía al género o subgénero era una brillante combinación de música/ acción portentosa, un hambre visual estremecedora y una autenticidad, por así decirse, italiana en la manera como sus personajes (medio en broma y medio en serio) se mueven, se exhiben, se seducen y se atemorizan.

Tenebrae es, así, una desigual maravilla que me pone de muy buen amor. Digamos, para terminar, que una de las actrices principales es la despampanante y, entonces, joven, Veronica Lario, conocida hasta hace poco como esposa de Silvio Berlusconi. Un Berlusconi que, por cierto, ha sufrido recientemente (escribo desde finales de diciembre de 2009) una sangrienta agresión digna de Argento; así que para finalizar esta pieza, pego los siguientes titulares “argentianos” de http://www.periodistadigital.com (mis subrayados y cursivas):

Le han roto dos dientes y cortado la cara con un objeto metálico

Berlusconi agredido y ensangrentado en un mitin

El atacante es un tipo de 42 años sin antecedentes penales pero con fama de desequilibrado