ADE Maren (1976-_)

Alle Anderen (Entre nosotros) (2009: 8.0)

Entre nosotros: entre él y ella. Ajenos a “todos los demás” (Alle Anderen): los que están fuera de la pareja. Que es un mundo.

Una pareja alemana y en apuros. La crisis. La crisis de pareja.

Ella (como casi todas las mujeres) aspira a comunicarse y entender al otro.

Él (como bastantes hombres) quiere que lo comprendan y apoyen.

¿Quién es más fuerte? ¿Por qué “hay que” ser más fuerte?

Es más sencillo, como espectador, entenderla a ella que a él.

Verano. Italia. Torridez, sexo, incomunicación. Calor, sudor. Piscina, montaña (no playa).

El malestar. La incomodidad. Lo imprevisible. La amenaza. Cables psicológicos de alta tensión.

Ella es Gitti. La apabullante actriz Birgit Minichmayr (La cinta blanca, El hundimiento).

Él es Chris. El prometedor actor Lars Eidinger.

Más Bergman que Viaggio in Italia. Un Rohmer que alarga la mano por comprobar si se la estrecha Haneke. Casi. Parece que estallará un siniestro conflicto a lo Ian McEwan: imposible no acordarse de otra pareja en Italia: The Comfort of Strangers. El placer de los desconocidos. Otra pareja que conoce a otra pareja. Pero, ay, en Alle Anderen la trama no llega a explotar. Mejor.

Película incómoda sobre gente acomodada e incómoda y que le da mil vueltas a las mil cosas. ¿Qué puede hacer una pareja joven durante “tanto” tiempo (¿17 horas al día?) en un tranquilo y plácido verano, sin hijos ni apenas trabajo, un ocio eterno?

Malestar vital. Exposición existencial, sentimental. Deriva amorosa.

Maren Ade es la directora alemana de esta estupenda, intrigante e inteligente película. Apunto su nombre, al igual que hace poco el de Andrea Arnold (menos joven) por su Fish Tank. ¿Sabemos en España hacer películas así...? ¿Pero estamos orgullosos de no saber hacerlas? Eso sería peor.

Ahora leamos, por ejemplo, el relato “La plenitud del verano”, de Quim Monzó. Somos muchos más de Mil cretinos.