EDWARDS Blake (1922-2010)

The Party (El guateque) (1968: 6.0)

La primera media hora nos rompe esquemas (¡lo cual es fantástico!), el insólito Peter Sellers, aquí Bakshi, se hace el fuerte, sin saberlo, entre malentendido y malentendido. Estropea la fiesta de los ricos sin ser ni Hulot ni Charlot ni H. Lloyd ni B. Keaton. Otro paradigma de ambigüedad, de motivos inciertos, otro ser indiferente porque de todo hay en el mundo.

El resto del film cansa. Y molesta el lavado del caballo blanco; se ríe Edwards de todo aquello que movió la coctelera social e ideológica en aquellos tiempos convulsos. Se ríe y sugiere la normalidad romántica (que no lo es: no hay exceso ni sinceridad ni grito), y que la fiesta de los decadentes continúe.

Este Blake Edwards (como el Donen de Bedazzled) es un conservador con cierta gracia para poner en duda las irrelevancias que a nadie hacen daño. Un terreno que genialmente pisan los mejores comediantes ingleses, por aquello de que no hay que aburrir con la política ni discutir lo indiscutible. En fin, nos reímos si nos invitan. Breve risa luego arrepentida del fragor de sus músculos. En mi caso, de inmediato. Mea culpa.