DOUGLAS Gordon (1907-1993)

Them! (La humanidad en peligro) (1954: 6.5)

AUTOR. Gordon Douglas fue, sin duda, un director polivalente. El mismo año en que realizó su muy popular clásico de ciencia-ficción La humanidad en peligro también dirigió a Doris Day en la romántica Young at Heart. Como si a un John Sayles se le ocurriera parir Independence Day, Part II. No muy probable. Pero Douglas fue un director currante del gran Hollywood, lo cual no le resta mérito como “autor” sino que, incluso, podría añadírselo. Este tipo fue capaz de tener a sus órdenes tanto a El Gordo y el Flaco como a James Cagney, tanto a Elvis Presley como a Sinatra. Un respeto por Gordon Douglas. He oído maravillas (creo que de M. Marías) sobre Rio Conchos, pero no he tenido aún ocasión de pillarla. Cosas de ser legal, supongo: y es que, a día de hoy (septiembre de 2010), sigo sin haberme descargado nada de internet. O sólo virus y troyanos, bichos que ponen mi hardware en peligro.

BICHOS. Unas hormigas gigantescas son las protagonistas de Them!. De hecho, ese pronombre personal (“ellos/as”) se refiere, eufemísticamente, a las horribles hormigas sin nombrarlas. Es una niña rubita la que pronuncia tales intranquilizadoras palabras, después de oír su característico ruido zumbón: “Them!”, grita la nena. ¡Son ellas! Incredulidad y pánico en la policía. ¡Y vienen a por nosotros! Es decir, a por la humanidad entera, pero comenzando por los Estados Unidos, siempre más amenazados; como si no se lo buscasen, los pobrecitos.

HUMANIDAD. Como en varias de las obras de Ed Wood de la misma época (Plan 9 from Outer Space es de 1956), la humanidad está en peligro por obra y gracia de criaturas no humanas que persiguen a los protagonistas con aviesas intenciones. Pero en realidad es el ser humano el que está marcado por la culpa, y no se trata de un pecado original sino de su delectación en desarrollar la energía atómica. En esos años, el desarrollo de una guerra nuclear constituyó un fuerte temor occidental. Las feas, enormes y torpes hormigas que vemos en La humanidad en peligro son subproductos de irresponsables ensayos atómicos. El tema de la raza humana en peligro de extinción no era nuevo para Gordon Douglas. Recuerdo la muy desconocida La gran amenaza (1948): allí eran los soviéticos los que ponían en jaque la seguridad del capitalismo occidental, pero esa “amenaza” del título español volvía a designar a la energía nuclear. Películas como Ultimátum (Roy y John Boulting, 1950), Ultimátum a la Tierra (Wise, 1951) y La hora final (Kramer, 1959), o incluso Los crímenes del Dr. Mabuse de Lang (1961), flirteaban con el desastre apocalíptico de unos individuos incapaces de controlar los usos y designios del atómo y sus aplicaciones.

SIN ENTUSIASMOS. La humanidad en peligro es pasable, a ratos divertida, ni mala ni demasiado buena; el final en los canales y alcantarillas, persiguiendo a las hormigas gigantescas, recuerda al de la estupenda Kanal (Wajda, 1957), sólo que allí eran hombres persiguiendo hombres. Mientras, los actores, olvidables, hacen lo que pueden sin entusiasmos. Resulta conmovedor, eso sí, ver a Edmund Gwenn, el protagonista de la genial Calabuch (Berlanga, 1956, ¡también con subtexto nuclear!), investigando la manera de vencer a las hormigas. Por supuesto, el drama no contiene demasiado dramatismo. Los invasores tampoco provocan horror excesivo en el espectador contemporáneo, sino más bien asco, hilaridad y ternura, a partes iguales. Them! es un entretenido film de ciencia-ficción a medio camino entre la maestría sutil, aterradora e inalcanzable de La invasión de los ladrones de cuerpos (Siegel, 1956) y el infra-cine de la ultra-boba Mesa of Lost Women (Ormond y Tevos, 1953), en la que eran unas arañas enormes las que amenazaban la vida de los héroes más aborregados de la historia del cine.

ALIEN. Obviedad final: Them! es precursora de Alien y sus secuelas o películas afines (incluso Dune, de Lynch): hombres armados disparando a seres viscosos y peligrosísimos mientras avanzan por estrechos y siniestros pasadizos… ¿Y dónde estabas entonces, Sigourney Weaver?