MORETTI Nanni (1953-_)

Caro diario (Querido diario) (1993: 9.5)

Frente a una cultura y una ideología eminentemente anglosajonas, basadas en axiomas tales como “tú puedes”, “la sociedad no existe” o “correr es de cobardes”, y sustentada en entidades tales como el gimnasio, el dinero, las privatizaciones, la sonrisa eterna, la cirugía estética, la apariencia física y la guerra perpetua, Nanni Moretti propone otra cultura.

Europea, mediterránea, irónica, pacífica y escéptica; desmitificadora, satírica, cosmopolita y profundamente humana. Sensible sin ser sensiblera. Una cultura tolerante sin ser relativista. Divertida sin ser banal. Progresista sin ser paralizante. Crítica sin ser avasalladora.

Querido diario: ¿por qué Godard no ha sabido ser un Nanni Moretti? ¿Por qué se refugió exclusivamente en sí mismo y sus automatismos experimentales, ajeno al mundo real, a su comprensión, compasión y simpatía por el débil?

Numerosos momentos inolvidables, como estos: Moretti bailando sobre su Vespa; Moretti con su casco y su Vespa observando a los que bailan en una verbena popular; Moretti cantando en el escenario una canción de Juan Luis Guerra; Moretti con su Vespa visitando el lugar donde asesinaron a Pasolini; Moretti bailando el irresistible baile de Silvana Mangano y el negro zumbón; Moretti tributando un precioso homenaje a ese maravilloso deporte llamado fútbol cuando juega él solo a la pelota en un campo de tierra. Moretti y su alleniano prurito, su picor en piernas y brazos, sus visitas a decenas de médicos, que le recetan un  montón de inútiles medicamentos. Moretti tomando un vaso de agua (fuente de vida y salud) y abriendo mucho los ojos. Último plano de la obra. Moretti (siempre) perplejo.

Se puede ser sencillo y complejo; se pueden aunar los pensares y los sentires; se puede realizar un cine sorprendente y atento al mundo, jugando con ficción y documental, apostando por la belleza fotográfica, la dulzura dramática y un ligero sarcasmo. Moretti es de los míos: yo adoro su Caro diario. ¿Y tú por qué no?