WILDER Billy (1906-2002)

Some Like It Hot (Con faldas y a lo loco) (1959: 9.5)

Hilarante y equívoco tributo al buscarse la vida; homenaje festivo e irresistible a la supervivencia en el mundo capitalista; reivindicación indiscutible de la adaptación pragmática a las circunstancias que moldean nuestra vida, conductas y disfraces… ¡Con faldas y a lo loco!

Some Like It Hot es una de las máximas joyas de Billy Wilder y su guionista I.A.L. Diamond, y una de las comedias más perfectas, divertidas y geniales de la historia del cine.

Sustentada en una interpretación desatada de Jack Lemmon (una de las mejores de la historia) y en la dulzura sensual de una Marilyn Monroe siempre a la caza de millonarios (además de un estupendo Tony Curtis), Con faldas y a lo loco es una obra modernísima y audaz que desafiaría, a mi modo de ver, la lógica racional del “self-interest” (interés propio) en la última y justamente famosa línea de diálogo. Un monumento al conformismo o al absurdo o a la ambigüedad o a la esquizofrenia o al infantilismo a la adaptación forzosa o a la indiferencia.

Algo supo siempre y mostró gloriosamente Wilder en sus películas: nadie es perfecto. Pero no sólo eso: somos egoístas y suspicaces y, además, unos animales que aspiran primordialmente a tener el dinero suficiente para comer, procrear y sobrevivir en un mundo peligroso. Podemos ser príncipes o salir ranas y, a veces, ya no tendremos tiempo para rectificar y buscar otra salida. Y nos conformaremos, entonces, con lo que nos haya tocado en suerte en la ruleta de la fortuna. Sea una Marilyn o un Jack Lemmon disfrazado de mujer.