MARTIN Raya (1984-_)

Buenas noches, España (Buenas noches, España) (2011: 1.0)

JOVEN PERO SOBRADAMANTE PREPARADO. Raya Martin, joven director filipino. Aclamado en algún festival. Convenzo a mis dos amigos para ver su última película, que pasan en el Festival de cine de Gijón (noviembre de 2011). La obra se llama, nada menos, Buenas noches, España. Ínfulas no le faltan a este tipo. Lo que sí le falta es todo lo demás. Mis amigos y yo, no queriendo ser los últimos de Filipinas, salimos de la sala tras 35 minutos de proyección.

DESPRECIA, QUE ALGO QUEDA. Esta película supone un inaudito desprecio al espectador. A cualquier espectador. Es una gilipollez incuestionable, aunque en el folleto del festival asturiano se esfuercen por colgarle algún epíteto prestigioso (prestigioso en ciertos graneros artísticos): film de contrabando, espíritu underground, película de guerrilla, lo importante es dejarse llevar… En efecto, sin duda. Y, sobre todo, intentar no pensar.

LA CRISIS ERA ESTO. Psicodelia de Sexto de Primaria. Burla solemne al público. Un despropósito de formas fluorescentes. Una nulidad. Una de las peores películas de la historia del cine. Y financiada (¿subvencionada?) con dinero español. Asunto en verdad sonrojante, vergonzoso. ¿La crisis? La primera, la nuestra. Somos tontos.

GUAY. Dice Amanda Hocking, joven escritora estadounidense especializada en libros adolescentes de temas paranormales: “Es decepcionante no haberme metamorfoseado en alguien más guay” (en El País Semanal, octubre de 2011). Pues eso: que no pienso salvar al soldado Raya.