NEWMAN Paul (1925-2008)

Harry and Son (Harry e hijo) (1984: 9.5)

¿Es Harry e hijo la película más infravalorada de la historia del cine?

Personal, idiosincrática, repleta de contenida emoción y hasta con un punto oriental en planos y puesta en escena (¿Ozu?), Harry e hijo empieza de una manera física sorprendente: con una bola de demolición manejada por Paul Newman. ¿Metáfora?

El resto del film es igualmente inesperado y asombroso.

Se combinan de manera elegante y sutil las relaciones familiares, la vida americana “working class” y los conflictos en torno al trabajo (y su ética), todo ello desde un prisma autoral relajado y generoso.

¿A qué se parece Harry and Son? Al Eastwood de Honkytonk Man o Gran Torino.

¿A qué no se parece? Por ejemplo, a aquellas coyunturales, aun importantes, moderneces, El graduado y Blow-Up (a las que parodia de manera hilarante).

Agridulce, cruel y, a la vez, profunda película sobre la vejez, las relaciones padre-hijo, el orgullo masculino, la humildad, el lado bueno de las cosas, la necesidad de amar, las ambiciones personales o la importancia del trabajo en términos económicos y morales, Harry e hijo es un prodigioso descubrimiento que hago hoy, 14 de enero de 2012.

El hecho de que esté tan mal valorada (o comprendida) me parece un síntoma sospechoso no ya de gustos cinematográficos sino acaso de superficialidad, cinismo o malas pulgas. En fin, quizá me esté dejando llevar por el entusiasmo.

Descubramos a este Newman sin prejuicios.

Pongámonos a la altura de esta inmensa película.

(Creo recordar que la primera y única noticia positiva que tenía yo sobre esta película era de un artículo o comentario de Miguel Marías, de hace años. No he podido dar con la referencia exacta)