STURGES Preston (1898-1959)

The Sin of Harold Diddlebock (Oh, qué miércoles) (1947: 7.5)

A la vez que secuela del divertidísimo corto mudo El estudiante novato, incluido al inicio de la película (Harold Lloyd jugando un hilarante partido de fútbol americano),

Oh, qué miércoles (o El pecado de Harold) es también una inesperada “precuela” de la lisérgica comedia reciente Resacón en Las Vegas.

Ese idéntico planteamiento de una noche loca y un despertar amnésico que le depara al resacoso antihéroe un montón de sobresaltos (un león, entre otras sorpresas, en ambos casos).

Con momentos graciosos, como el emborrachamiento de Lloyd y su posterior relinchar,

y escenas de mucho mérito como Harold y su amigo Wormy (Jimmy Conlin) colgados en lo alto de un rascacielos y sujetos a una cadena atada al cuello de un león (¡nada menos!), como simpático homenaje a El hombre mosca,

Oh, qué miércoles también puede verse como una satírica visión del mundo enérgico y triunfalista de aquel capitalismo americano (y una crítica a la voracidad de sus banqueros) y, en este sentido, como parodia de los hiper-competentes y ensimismados héroes de la muy influyente (incluso hoy día) literata y filósofa Ayn Rand.