HOPPER Dennis (1936-2010)

Easy Rider (Easy Rider. Buscando mi destino) (1969: 5.5)

Easy Rider se tituló en español Buscando mi destino. Destacando el cariz existencial de la película de Hopper y Peter Fonda. Dándole una vuelta al famoso Sueño Americano: lo que importaba, en los últimos años sesenta en que la juventud se reivindicó y se produjeron alborotos universitarios, era el Viaje y no el Destino.

Querían convencernos de que prevalecían las tentadoras sirenas, la bella Calipso, la lucha con el gigante Polifemo o el encuentro con las malvadas criaturas Escila y Caribdis por encima del aburrido retorno a Ítaca. Que tampoco era para tanto, oye. Para empezar, no había ninguna Penélope tejiendo y esperando, ni un Telémaco comprometido con la causa del papá. Pero la Ítaca real de estos dos moteros, llegar a Nueva Orleans para asistir a una fiesta, se basaba en la venta de drogas. Esta contracultura necesitaba dinero.

Vista ahora, más de cuarenta año después de su parto (marzo de 2012), Easy Rider se antoja más un interesante producto coyuntural que una película con poso. Incluso parece una película patriótica, si se mira bien. 

Parte fundamental de su atractivo es, sin duda, la excelente música, que da forma, atmósfera y ritmo a las imágenes psicodélicas de Fonda y Hopper en su “road movie”. El otro punto de fascinación es la estética entre roquera y hippie que rodea a los personajes. Combinada con la visión caricaturesca de los paletos de la América profunda: tenderos, ganaderos, policías, currantes, camioneros. Ya se sabe: gente vulgar, no como nosotros, tan "cool". 

La contracultura acaso fuese esto: no trabajar, ensimismarse, pilotar una moto, dormir al raso, fumar marihuana, tener alguna aventurilla (con y sin prostitutas) y disfrutar con algún “viaje” alucinógeno. Curiosamente, también era sinónimo de decepción. No sólo por el final trágico de los personajes sino porque no parecen felices en ningún momento. Como mucho, “colocados”. Que no es lo mismo. 

Acaso la máxima 274 de La Rochefoucauld (C. Pujol) explique el carácter de “trending topic” que tuvo Easy Rider en su momento: “El atractivo de la novedad es al amor lo que la flor es a los frutos: le da un lucimiento que en seguida se desvanece y que no vuelve jamás”.