AKERMAN Chantal (1950-2015)

Nuit et jour (Noche y día) (1991: 8.0)

LUNA Y DEDO. Narraciones sin apenas trama, con escasa acción. Predominan los pensamientos y sentimientos de los personajes; se alza con maestría el subjetivismo, la interpretación personal de los hechos y las palabras; y se eleva a los cielos con triunfal poderío el autor, la autora, que llega a eclipsar a sus criaturas.

Pero, como todos los eclipses, es un fenómeno muy bello. Para el espectador abierto de miras. Que mira, no sólo la luna, sino también el dedo. Una reflexión sobre la felicidad; en especial, en torno a la felicidad de una persona cuando vive en pareja.

-Pienso en Noche y día, película de 1991 de la directora belga Akerman . 

-Pienso enTalking It Over, novela de 1991 del británico (y afrancesado) Julian Barnes. 

AKERMAN. En la estupenda presentación sobre la directora y la película que contiene el DVD, el profesor Ángel Quintana menciona Jules et Jim.

En la página 23 de Talking It Over, el personaje (afrancesado) llamado Oliver también menciona Jules et Jim.

Akerman y la tradición menos tradicional del cine francés, Godard y Rohmer, Truffaut y Varda. Y mi escasamente admirado Resnais.

Akerman, cine de fluidez musical y de ingenio representativo.

Akerman, realista y anti-realista.

-Realista: su cámara registra lo que hay ahí delante.

-Anti: los diálogos son recitados poéticos, rimas y elucubraciones, juegos de palabras y paradojas; la puesta en escena es pura coreografía espacial y preciso artificio.

AKER-WOMAN. Akerman y el alegato femenino no necesariamente feminista (¿o sí?). El vértice del triángulo sentimental es Ella, mientras ellos son dos atractivos comparsas para el día y para la noche. Pienso en Marie-Jo y sus dos amores, el maravilloso triángulo de Guédiguian. Y no es lo mismo.

En la página 38 de Talking It Over, el personaje llamado Gilliam recuerda lo que decía una profesora en la universidad  (traduzco del inglés):

 

Has de recordar que toda situación es única y toda situación es también ordinaria.

 

Akerman se aplica el cuento, buscando, mediante juguetonas estrategias cinematográficas (y literarias y teatrales), el componente único de lo ordinario. 

¿Lo ordinario? Una mujer entre dos hombres. El abandono de ambos. Ella, única frente a la cámara y el espectador, caminará sola. Alegato.