ALMODÓVAR Pedro (1949-_)

Todo sobre mi madre (Todo sobre mi madre) (1999: 8.0)

MUJERES. Mujeres sufridas, sufridoras, sufrientes. Superan o resisten todas las dificultades que la vida y los hombres ponen a su paso. Almodóvar las homenajea, las embellece: habla con ellas. Todo sobre mi madre supone un tributo a la figura de la Madre, todas las madres que nos parieron.

Todo sobre mi madre es un estupendo melodrama de mujeres. Unas más convencionales, más inteligentes o guapas que otras pero, como casi siempre, al borde de un ataque de nervios. Aunque, a diferencia de aquellas chicas de 1988, éstas de 1999 parecen más empáticas, más sinceras y alegres, menos frívolas. A menor humor, mayor amor. Es la evolución de Almodóvar.

ALMODÓVAR. Un Almodóvar más emotivo que aventurero, aunque igualmente excéntrico, posmoderno y a la última. Mezclando elementos vulgares, componentes paródicos y alta retórica visual. A partir de otro guión tan imposible como genuino y genial.

Un Almodóvar enamorado de los clásicos del teatro y de los modernos del cine. Enamorado del melodrama y la estética, las texturas, los tomates rojos sobre interminables encimeras de cocina. Almodóvar españolísimo y demócrata, gustándose a sí mismo y triunfando en el ancho mundo.

Y un patriota, oye. En Todo sobre mi madre, el homenaje es a la ciudad de Barcelona, sus parajes, gentes, colores, tamaños. 

Y su lado social, comprometido: aquí el mundo de los transplantes, el sida, la prostitución, el sexo no seguro. El manchego no da puntada sin hilo (no es la primera vez que lo escribo). 

MOMENTOS. La breve aparición del gigante Fernando Fernán Gómez, preguntando a las mujeres que cuánto miden. El surgimiento final del personaje llamado Lola, interpretado por el ahora político (en 2012) Toni Cantó. La sentida sobriedad de Cecilia Roth. La bella juventud de Penélope Cruz. El glamour de Marisa Paredes. Y, mejor aún, la irrupción temeraria e irresistible de Antonia San Juan: su monólogo descacharrante, sus líneas de diálogo sabrosas, dulces, jocosas. 

Sufre, ríe y vencerás.