KITANO Takeshi (1948-_)

3-4 x jûgatsu (Boiling Point) (1990: 4.5)

 Ya me cansa este cine de Takeshi Kitano. Al final resultará que sólo me gustan realmente dos películas suyas, Violent Cop y Zatoichi, mientras que en los años noventa (donde fue tan prolífico) su cine se me cae de las manos, me llega a irritar por su falta de certezas y verdad, solidez y emoción.

Ese humor brutal. La elipsis estilosa, el realismo crudo, cierto cuidado en la armonía de los planos y secuencias, buscando incluso la simetría compositiva. Los caprichos dramáticos de Kitano, su surrealismo “hard-boiled”. Esa especie de misantropía y misoginia y hasta desagradable machismo (qué golpes le da el personaje de Kitano a su novia).

No sé. Tenía mucha ilusión (escribo en diciembre de 2012) por ver dos películas suyas de los noventa que no había visto, Boiling Point y Sonatine, y creo que ya prescindiré de la segunda. ¿Tanta violencia, para qué? ¿Y tantos minutos observando cómo juegan unos chicos al béisbol, para qué? ¿Y por qué el personaje principal apenas dice nada, apenas se interesa por nada y es, en suma, tan poco estimulante?

No dudo del especial talento de Kitano, de sus referencias fílmicas (Melville, Siegel, Eastwood, etc.), su humor absurdo y agresivo, su limpieza estilística. Pero le falta poso dramático, seriedad narrativa, hondura. Me ha decepcionado. Me bajo de tu vagón hoy mismo, querido Beat Takeshi.