ARANDA Vicente (1926-_)

La pasión turca (La pasión turca) (1994: 7.0)

Un viaje organizado a Turquía. Tres parejas españolas de clase media que comienzan a disfrutar de su nivel adquisitivo en la España post-Olimpiada. 

Tópico pero espléndido exotismo (tapices, música, olores de especias) para turistas occidentales. Un flechazo inmediato de la más insatisfecha de las tres. Ella es la actriz y cantante Ana Belén, de cuerpo imponente e interpretación elaborada. El turco viril y peligroso es el actor Georges Corraface. El flechazo deriva en tórrido affaire, que a su vez se convierte en torturado enamoramiento (o "encoñamiento", como le dice su amiga a Ana Belén) entre Estambul y Madrid.

La pasión turca, basada en una novela de Antonio Gala, es una obra sabrosa y siempre interesante que, quizá, disgustará a los más puristas de lo multicultural, lo dramáticamente cohesivo y a aquellos que (necesariamente) quieren el sexo en elipsis. 

El cine de Vicente Aranda es pasional y explícito. Las insatisfacciones de sus personajes se encauzan en romances poco recomendables: pero es la pasión la que manda.

Se le podrán poner mil pegas a La pasión turca (guion endeble, cierta sobreactuación, toques eróticos comerciales) pero, ¿cómo no admirar esos planos en los que la fascinada protagonista observa estampas de Estambul desde detrás de una celosía? ¿Y cómo no conmoverse un poquito cuando Ana Belén se aleja caminando, al final de la película, de Turquía, de su turco y de una pasión que casi la mata? 

Mata o muere, nos dice Vicente Aranda. Una mujer y una pistola, era el lema del joven Godard. Pues eso.