ARISTARAIN Adolfo (1943-_)

Martín (Hache) (Martín (Hache)) (1997: 8.0)

Personajes muy potentes pueblan esta coproducción hispano-argentina que basa su rotundidad dramática en sus estupendos actores (Luppi, Roth, Botto y Poncela), una teatralidad (casi siempre) bien entendida, unos diálogos (y monólogos) muy trabajados y una puesta en escena clásica y elegante. 

Me acuerdo, en distintos momentos, de instantes de obras de Garci, Campanella e incluso Erice. Pero serán cosas mías. 

El director argentino Aristarain, por desgracia escasamente prolífico, es un experto constructor de personajes masculinos que se ven obligados a elegir entre el compromiso, la renuncia y la plácida rutina.

En los campos del trabajo, el amor, la familia o la política, el personaje que define con contundencia Federico Luppi se debate entre la entrega y la libertad, con resultados a veces cómicos y otras veces trágicos.

Imposible pasar de puntillas por la vida. Imposible hacerse el encontradizo. Hacer o no hacer, decir o no decir, tienen consecuencias en nuestro entorno inmediato.

Cine convincente y argumentativo sobre el indiscreto (y quejumbroso) encanto de la burguesía artística argentina (y madrileña).