ALLEN Woody (1935-_)

Mighty Aphrodite (Poderosa Afrodita) (1995: 8.5)

Una de esas películas menores de Allen que a mí me gustan tanto a más que otras más reconocidas. Por su toque de ingenuidad, bondad, música y alegría. Y ese inaudito Coro Griego: ligera parodia, sana vitalidad, desmitificadora literatura para todos los públicos. 

Es mejor no hacerse demasiadas ilusiones, pero sí hacerse ilusiones. Es preferible no conformarse demasiado pero sí conformarse un poco. Cosas así aprendemos de Allen.

En un reciente reportaje de El País Semanal (enero de 2013) sobre el director español Fernando Colomo, el actor y amigo suyo Echanove dice mirando al pasado: “Con sus películas o las de Trueba, jugamos con la necesidad de acercarnos a Europa dejándonos seducir por Cahiers du cinéma, pero sin que nos dieran la brasa… No sé si me explico”.

Se explica a las mil maravillas. Un cine inteligente, a veces romántico y con cierta ambición artística pero también divertido y alérgico al formalismo estético, la tosca ideología y la pesada metafísica. Woody Allen como artista modelo.

Poderosa Afrodita se convierte en una delicia alleniana desde el momento en que abre la puerta de su apartamento la prostituta y actriz porno Linda Ash (conmovedora, hilarante Mira Sorvino). Sus diálogos de sordos con el simplísimo boxeador Kevin (Michael Rapaport) son de lo mejor del film.

Woody Allen nos da la brasa con humor optimista e ingenio constante. Así da gusto. 

Gracias a www.filmin.es, he disfrutado de la película por 1,95 euros. ¡Tanto por tan poco!