KIAROSTAMI Abbas (1940-_)

Bad ma ra khahad bord (El viento nos llevará) (1999: 8.5)

 El viento nos llevará: ¿pero adónde?

Es preferible ver el cine de Kiarostami por la mañana: tras el descanso, con la luz del día, con la paciencia de un sábado sin preocupaciones: bellas rutinas.

Algunos dicen que el cine de Kiarostami aburre a las ovejas.

No somos ovejas.

El viento nos llevará podría ser la “quinta esencia” del director iraní. Como Close-UpEl sabor de las cerezas, puede verse como una broma cinematográfica y filosófica, además de retrato idiosincrático e hipnótico del Irán rural.

El arte de Kiarostami fusiona neorrealismo, documental y experimentación: a través del plano, la secuencia, las expectativas. Esa escena asombrosa de la chica ordeñando la vaca, mientras el protagonista la observa pero le gustaría poder verla mejor. Esos planos del protagonista tomando el té junto con otras personas que viven en ese pueblo: la cadencia y la composición del indio Ray, el Renoir de El río. Ese plano final del hueso flotando en el riachuelo, el río que nos lleva, el enigma (y broma) de Kiarostami.

Los elementos absurdos y laberínticos: nuestro humilde héroe subiendo a la colina cada vez que le suena el teléfono móvil, en busca de cobertura para poder hablar y ser hablado. Y, pese a todo, la vida continúa.

La estructura espacial del pueblo que esboza Kiarostami, a veces como un cuadro de Escher: donde los caminos y las escaleras no llevan a ninguna parte. Algo kafkiano, pero sin desesperación, habita en El viento nos llevará. Sin desesperación: más bien con resignación y paciencia, asumiendo los estares y sentires de un lugar en el que conseguir un tazón de leche es tarea imposible.

Y esos niños de Kiarostami, sonrientes y educados en los dos sentidos del término.

Qué curas de humildad. Qué valor. Qué misterio. Qué alegato a favor de la civilización, la concordia, el humanismo, el cine al mismo tiempo veraz, cerebral, creativo. Con su fina ironía agreste. Con sus interrogantes y puertas abiertas y caminos polvorientos y serpenteantes. 

Territorio (geográfico, visual, estilístico, moral) Kiarostami. Marzo, 2013.