HITCHCOCK Alfred (1899-1980)

The Birds (Los pájaros) (1963: 9.5)

1-Pongamos que hablo de Brigadoon. Entrar en un mundo de fantasía. Un mundo que no existe. Un oasis irreal en el que cualquier cosa podría ocurrir. Eso hace Hitchcock: nos saca de nuestras casillas y nos lleva a un paraíso, al menos en apariencia.

2-Pongamos que pienso en Perros de paja o Deliverance. Un universo extraño e inquietante al que llega una forastera, la rubia Melanie, Tippi Hedren. Una forastera que irrumpe en un plácido entorno que no desea ser molestado por agentes exteriores. A Melanie la miran los lugareños de Bodega Bay como si fuese una extraterrestre, una endemoniada que ha traído la peste, el cumplimiento de la peor profecía.

3-Pongamos que Kiarostami. La geografía moral y argumental se inscribe en el paisaje. Los surcos polvorientos, los coches y veredas serpenteantes del iraní son, en Hitchcock, el agua imprevisible, las carreteras por las que acelera Melanie, el hiperrealismo de la mirada sobre las casas y los pájaros y los rostros. Qué intensidad en la mirada.

4-Pongamos que el terror. Irrumpen los pájaros: como peligro muy real (ratas con alas, bichos inmundos) y como símbolo. Símbolo de una tierra que no quiere ser invadida por una mujer rubia guapísima que es una amenaza para todos. Símbolo de los miedos eternos a todo aquello que puede pasar sin haber sido predicho. Símbolo de los celos de la Madre Posesiva, que no desea ver a su hijo partir con la rubia guapísima. Los pájaros abre la veda de un terror más rural e irracional que urbano: el cine americano ha devorado e imitado, se ha inspirado en este cine de Hitchcock con auténtica devoción (y desigual talento).

5-Pongamos que hablo de Hitchcock. De Con la muerte en los talones. Falso culpable. Psicosis. Marnie. La madre como opresión y amenaza. El suspense irrespirable de saberse envuelto en una intriga que no nos hemos buscado: que nos ha venido a buscar. Y nos quedamos a merced de entes más poderosos que juegan con nuestras emociones y percepciones.

6-Pongamos que hablo de una joven insatisfecha, curiosa pero acaso reprimida. Belle de jour, RepulsiónLa muchacha que sabía demasiado. Se embarca en un viaje de consecuencias imprevistas. Su objetivo era ligarse a un buen mozo y lo consigue. Pero a qué precio.

7-Pongamos que hablo de pájaros: desatados por la Madre Jessica Tandy contra Tippi. Desatados por la naturaleza o el pueblo contra la invasión de la privacidad. Contra la ciudad, que devora el campo, los cultivos y la paz de espíritu.

CONCLUSIONES. Onírica, distinguida, escalofriante, placentera, precisa, The Birds es un deleite para los pensares y los sentires.

Su argumento es un fascinante despropósito: ¿La tienda de pájaros? ¿La matrícula del coche? ¿La jaula de los pajaritos? ¿La carta? ¿La profesora del pueblo y antigua amante del héroe? ¿La fiesta de cumpleaños de la niña? ¿Los pájaros asesinos?

Una película que turba, que toca fibras desconocidas, más allá de la mera apariencia (tan estética). Cómo luchar contra el horror repentino sin despeinarse. Pues Rod Taylor lo consigue: no se despeina, salva a su familia y se lleva a su chica de Bodega Bay. ¿Volverá la rubia, tras el shock de los pájaros, a ser ella misma?

Los pájaros como metáfora actual (abril, 2013) del terrorismo o las vacaciones que se tornan pesadilla; metáfora de la represión de los deseos, de la venganza de la naturaleza y la propia venganza de un genio llamado Alfred Hitchcock.

Una obra deslumbrante, compleja y perfecta, tan elegante, subversiva y maciza como Tippi Hedren. O más.