SCHOELLER Pierre (1961-_)

L’exercise de l’État (El ejercicio del poder) (2011: 6.5)

-Un elenco fantástico de actores franceses: Olivier Gourmet (habitual de los Dardenne), Michel Blanc (conocido por sus comedias con Leconte), Didier Bezace (lo he visto en alguna de Tavernier), entre otros.

-Un ejercicio de política-ficción con toques oníricos, intensidad, trapos sucios y un original empleo de la música (que dota de enigma y metafísica a ciertos momentos).

-La película puede resultar estresante: nos muestra, casi en tiempo real, la vida de un político (Ministro de Transporte de Francia) de la noche a la mañana y de la mañana a la noche, sin parar. Un político, es decir: un superviviente, un posibilista, un pragmático. A veces devorando sapos y culebras, digamos. Sudando, gesticulando, vomitando, durmiendo, copulando, comiendo, gritando, emborrachándose. Pero resistiendo como un campeón. Ajeno a idealismos. Lo que importa es el poder y (añadamos de inmediato, para ser justos) hacer el trabajo lo mejor posible. ¿Es tan fácil ser político, como ahora (mayo, 2013) se sigue pregonando?

-Lo mejor de la película es la escena inicial, la del sueño del ministro: qué mujer y qué cocodrilo. Lo segundo mejor es la escena del accidente, rodada para hacernos sentir que estamos ahí, como en el desembarco de Normandía de Spielberg.

-A El ejericio del poder le falta algo más de convencimiento en sus propósitos: en lo que quería ser como película. Se queda a medio camino entre la trama sólida y la experimental; entre el documento veraz y la farsa caricaturesca. Una pena. Pero merece la pena.