GIL Rafael (1913-1986)

Huella de luz (Huella de luz) (1942: 8.0)

El tema principal de Huella de luz es el dinero. El dinero en tanto que lo opuesto a la miseria: esas pobres sardinas que se comen los gatos, como vemos en una de las primeras escenas del film.

Como en la primera película de Rafael Gil, El hombre que se quiso matar (realizada el mismo año), la existencia de Antonio Casal se define por la falta de dinero y la falta de pareja. 

Hace poco en El País un artículo daba cuenta de la pena que, en la España de ahora mismo, le provocaba al crítico Ernesto Ayala-Dip que tantos jóvenes careciesen de empleo y de novio o novia. El tema, pues, de Huella de luz, como el de El hombre que se quiso matar, no puede ser más actual (escribo en julio de 2013).

Huella de luz fue un paso adelante respecto a la ópera prima de Gil. El componente absurdo (los representantes de Turulandia), romántico (el amor y los fuegos artificiales) y, en general, la historia en sí están más conseguidos, son más sólidos y bonitos que en el primer largometraje del director español.

Isabel de Pomés, en sus breves apariciones, está prodigiosa. Ella es la luz que deja huella. Y la visita de la madre de Antonio Casal a su hijo, mientras él se aloja en el lujoso hotel, es toda ella conmovedora, sobre todo el sencillo picnic en la pradera. El abrazo entre ambos es digno de McCarey. 

En ambas comedias (El hombre que se quiso matar es más oscura y cruel), Antonio Casal termina feliz y con novia. Salud, dinero y amor. Siempre.

Posdata 1. En la película oímos un par de comentarios sarcásticos en torno al “gobierno democrático” (y corrupto) de la República de Turulandia. Y al final de la cinta, un telegrama nos informa de un cambio de régimen en ese país imaginario. Es razonable: era 1942 y era España.

Posdata 2. He visto Huella de luz en cinta de vídeo, no en DVD. Me siento como el último mohicano. En la Biblioteca Pública de León sólo la tenían en VHS. La he pedido y me la han subido del sótano. Nadie la había sacado en cinco años (la última fecha de préstamo era de noviembre de 2008). La calidad de la cinta, perfecta. Qué desperdicio.