FORD John (1894-1973)

The Whole Town's Talking (Pasaporte a la fama) (1935: 6.5)

Pasaporte a la fama es una simpática y ligera comedia gangsteril de los años treinta. Una película dirigida por un John Ford que aún no parecía John Ford. Más parece, en su argumento y tipo de escenas, una película menor de Capra o un ensayo de Hawks para Luna nueva.

Como en una versión actualizada de Dr Jekyll & Mr Hyde, el gran Edgar G. Robinson, que poco antes había sido Little Caesar (Hampa Dorada), hace aquí dos papeles: el de un apocado oficinista y el de un peligroso matón. Los malentendidos que se producen por la confusión entre ambos personajes son el fuelle narrativo que alimenta esta película. Por su parte, Jean Arthur, la chica de la trama, da muestras de su liberal salero pero no luce demasiado.

Ford, que sí había sido fordiano en su anterior película, El juez Priest, realiza, como sugerí arriba, una obra con el aliento de Capra en el cogote. Capra ya era en aquel momento un director importante (La locura del dólar, Sucedió una noche…). Ese interés en retratar el azaroso salto a la fama de un “don nadie” que marcaría buena parte de su carrera. Pero Ford no está a sus anchas en estos temas, como tampoco en el género negro.

Agosto de 2013. Compruebo una vez más que cada película es un mundo y que el potente nombre de un director no ha de tapar lo que vemos en pantalla: únicamente la película. ¿Ejemplo? El mismo año de Pasaporte a la fama, Ford dirigió una obra portentosa, El delator.