COPPOLA Francis Ford (1939-_)

Gardens of Stone (Jardines de piedra) (1987: 4.0)

¿Jardines de piedra, una película dirigida por el prodigioso autor de El Padrino, La conversación, Apocalypse Now, El Padrino 2 o El Padrino 3?

¿El mismo director que realizó las notables Rebeldes y La ley de la calle o su brillante y barroco Drácula?

Pues sí. Está claro que la “auteur theory” no lo es todo. Jardines de piedra es una película más bien ramplona, esforzándose por momentos en ser un sucedáneo del John Ford de Cuna de héroes  y Escrito bajo el sol (que tampoco están entre mis Fords predilectos) y fallando estrepitosamente. La película carece de ritmo e intensidad, echa en falta ideas de guion y de puesta en escena. No sé cuál era el objetivo y apenas me importa. Una hipótesis: ¿se sentía Coppola obligado a dar explicaciones diáfanas sobre la guerra del Vietnam: su posición ante ella  desde una perspectiva más, por así decirse, sensible y hasta patriótica (una década después de la salvaje Apocalypse Now)?

Me suelen aburrir y hasta irritar los asuntos de la soldadesca americana, aquí una unidad que, en vez de ir al Vietnam a morir y matar (son finales de los sesenta), se queda en los EEUU para entrenar a los jóvenes y enterrar a sus muertos (Arlington National Cemetery). Me irrita ese lenguaje soez, ese machismo mezclado con anacrónica galantería. Ese deber o “duty” de no pensar, no opinar, sólo obedecer como loros gritones. Esa simpleza, apenas barnizada por Coppola, que ni profundiza ni satiriza ni experimenta.

James Caan, un actor escasamente carismático, hace lo que puede pero se queda en simulacro. Anjelica Huston lleva a cabo una sentida pero frustrante interpretación y James Earl Jones se pone serio, borde o humorístico según las escenas. Poca cosa.

Coppola está aquí posiblemente en el momento más bajo de su carrera, pese a algún instante interesante y alguna escena rescatable. Mi favorita sería aquella en la que los personajes de Caan y Huston se conocen y se gustan y se despiden a la puerta del apartamento de ella. Son instantes sutiles, bonitos y semi-convincentes.

El resto de la película es, recordando a Shakespeare y parodiando el habla del “American Army”, prácticamente “fucking silence”.

Ps. Los jardines de piedra del título se refieren a un cementerio repleto de tumbas de soldados americanos (situado en Fort Meyer) muertos en Vietnam. Los protagonistas de la cinta se encargan de velar a los muertos y sus tumbas. El título es más coherente que la película. Otro título, ya inmortalizado, podría haber sido Sobre héroes y tumbas. Pero le habría quedado ancho y casi ajeno (febrero, 2014).