AXEL Gabriel (1918-2014)

Babettes gæstebud (El festín de Babette) (1987: 8.0)

El maravilloso y sutil relato, o más bien regalo, de Karen Blixen, también conocida como Isak Dinesen, famosa cinematográficamente por ser la escritora de Memorias de África. El festín de Babette es una dulce reflexión sobre el paso del tiempo, a través de unas elipsis tan bellas que parecen sacadas del repertorio de Dreyer en Gertrud.

Una película más precisa que preciosa, que en ningún momento carga las tintas en sus posibles momentos dramáticos. El tema, con las dos hermanas protagonistas de signo sociocultural claramente protestante (no sé si calvinista), pide ese sobrio tratamiento a gritos. Esa sutileza. Esa distinción. Esas mencionadas elipsis. Esos amores apenas entrevistos que no llegan a ser amores por la religión o la falta de convencimiento, quién sabe.

Y como colofón, el famoso banquete que da título a la cinta, el que cocina la agradecida Babette (perfecta Stéphane Audran) para las dos hermanas a las que lleva sirviendo tantos años. Un banquete de ejemplaridad ética, de compromiso humano; una comida desproporcionada para unas gentes acostumbradas a comer poco y sin delectación. Un banquete delicioso y extraordinario, con ingredientes traídos expresamente desde Francia. Los austeros invitados, pertenecientes a una hermandad religiosa de una zona rural en la Dinamarca del siglo XIX, se dan cuenta de que están asistiendo a una comida única e irrepetible... Pero no verbalizan su entusiasmo, tan sólo pecan con el pensamiento, no con la palabra ni las actitudes. No quieren ofender a Dios ni al fundador de su estricta y noble secta religiosa. Quién sí es sincero y destaca el carácter excelso del portentoso banquete es el general invitado a última hora, antiguo amor imposible de una de las hermanas...

El festín de Babette es un sencillo y refinado relato audiovisual que, en el año 2000, retomaría el sueco Hallström en Chocolat, añadiéndole más azúcar a una historia que pedía algo más de Bergman y de mejores intenciones y menos Amélie.

Descanse en paz el director de esta gran película (muy premiada en su momento), el danés Gabriel Axel, muerto hace pocas semanas a los 95 años de edad (abril, 2014).