HILL Walter (1942-_)

Streets of Fire (Calles de fuego) (1984: 6.5)

FORMAS

Calles de fuego es ese tipo de película fulgurante cuyo argumento es una tontería y sus personajes brutos estereotipos.

La razón por la que no se queda en mero vehículo de acción y violencia descerebrada es porque tiene estilo: Streets of Fire promueve un innovador ejercicio de coreografía visual y movimientos estéticos, así que el espectador atento a las formas puede gozar como un niño chico con un sonajero.

Coreografía callejera como en West Side Story: aquí en lugar de bailes hay violencia.

Coreografía visual y movimientos estéticos que caracterizaron películas americanas de los años ochenta: algunas obras de Brian de Palma, Manhattan Sur de Cimino, Rumble Fish de Coppola. Como Tarantino después, tan idolatrado: como si hubiese inventado algo. Lo dudo.

La fuerza de la película, desde sus primeros segundos, radica en la virtuosa concatenación entre música (R. Cooder), canciones e imagen, con una sucesión de planos y encuadres repletos de poderoso ritmo, intensidad y fuerza estética. La labor del director, Walter Hill, es en este aspecto estupenda. Como lo son los trabajos del director de fotografía, Andrew Laszlo, y de los montadores.

 

CONTENIDOS

Si nos tomáramos más en serio Calles de fuego, nos daría por pensar que parece un producto cuasi-fascista. Retrato de una ciudad americana cochambrosa, peligrosa, oscura, donde reina el caos de las bandas de motocicletas (el mito de Marlon Brando en Salvaje) y donde la policía, que patrulla unos ridículos cochecitos de juguete, es corrupta y no pinta nada. Cierto aire post-apocalíptico, como de Mad Max pero en un entorno urbano de los EEUU.

El peligroso lema ideológico de tomarse la justicia de manera individual. La historia de un hombre duro y escéptico que no espera que otros (el Estado y su monopolio de la violencia) le arreglen sus problemas. Toma cartas en el asunto. Como Harry el Sucio o los personajes habituales de Chuck Norris y Charles Bronson.

 

ACTORES

El héroe de Streets of Fire es el actor Michael Paré; y lo llamaremos “actor” ya que no conocemos otra palabra mejor para él. La joven secuestrada a quien Paré liberará, en un apogeo de la violencia bruta, es la actriz Diane Lane, que hace de cantante de un grupo de rock. El malo de la película y jefe de la banda de moteros es Willem Dafoe, tan inquietante como siempre. Parece un personaje malvado salido de un tebeo que anuncia, sin súper-poderes, su Green Goblin en Spiderman.

 

DISFRUTO PERO

Disfruto, “cinematográficamente”, con Calles de fuego (julio, 2014) pero también me incomoda: ese tipo de película netamente frívola donde la vida de una persona no vale nada, así salte por los aires o explote por disparos de metralleta. Se percibe odio o rencor o burla en las exuberantes y cacharreras viñetas visuales de Walter Hill, un tipo que no sé si confía en el sistema democrático, visto su apego incendiario y retórico a la violencia ciega. Aunque quizá esté yo “leyendo” más allá de lo recomendable.