HUSTON John (1906-1987)

Phobia (Phobia) (1980: 3.0)

En efecto, puedo confirmarlo: Phobia es tan mala como había leído.

No hay sorpresa. Y es una pena, pues me habría encantado ser original. Me habría gustado venir con el cuento favorito del cinéfilo: “acabo de descubrir una película que…”; o “he visto la película más infravalorada de la historia…”. 

No, no, de eso nada. Y bien que lo siento. 

La pregunta del millón es ésta: 

¿Qué le pasó al gran John Huston en 1980?

Un Huston que, se diría, en Phobia bebe de un Crichton o un Cronenberg e incluso del terror italiano… 

El resultado es una película sosa, disparatada y levemente psicodélica. 

Una obra sin gracia ni suspense. 

Un thriller sin “thrills” protagonizado por uno de los peores actores de la historia, el señor aturdido o incapaz Paul Michael Glaser (también director de Perseguido).

Lo que son las cosas. En los años posteriores a Phobia, durante los ochenta y hasta que se murió, John Huston aún dirigiría dos obras notables, Bajo el volcán y El honor de los Prizzi, y la irrebatible Dublineses.

Nadie es perfecto, como nos enseñó Billy Wilder; ni siquiera el muy imperfecto John Huston. Tampoco la Teoría del Auteur.

 

Posdata en verso libre. En Linterna mágica (las espléndidas memorias de Ingmar Bergman, traducidas por M. Torres y F. Uriz) hay una anécdota graciosa. Está Bergman con Ingrid Bergman durante el rodaje de Sonata de otoño. Y, un día, ella le dice al maestro sueco: 

“¿Por qué eres tan aburrido cuando escribes, Ingmar? Cuando quieres puedes ser bastante divertido”.

 

Feliz año nuevo… ¡sin fobias!

(Enero, 2015)