ARCAND Denys (1941-_)

Jésus de Montréal (Jesús de Montreal) (1989: 4.5)

Empezaré con una simpleza subjetiva: desde el principio de esta película me cae mal el actor que encarna al personaje que encarna a Jesucristo.

Ese actor se llama Lothaire Bluteau y su personaje es Daniel. Un personaje puro, enigmático, mesiánico incluso. Los paralelismos que, durante la última parte del film, se establecen entre la Pasión de Cristo y las propias vivencias de Daniel son escasamente convincentes. Incluso en su variante satírica.

El mensaje de la película es obvio, apoyado en personajes maniqueos: los buenos son los actores de teatro que intentan representar una versión “alternativa” de la Pasión de Cristo. Los malos son, como tanto se oye ahora en la España de Podemos (escribo en febrero de 2015), la Casta. La hipócrita Casta eclesiástica, sólo interesada en la tradición y la más inamovible ortodoxia. La superficial Casta publicitaria, que sólo piensa en cuerpos femeninos y en amasar dinero. Los buenos son, también, la Gente, el público que apoya a los actores en su causa libertaria y vanguardista.

Es una lástima que el muy interesante director canadiense Denys Arcand no supiera utilizar el atractivo argumento con mayor sutileza. Porque la idea de base era magnífica. Así que su talento queda restringido a escenas y planos aislados, algunos con gran ostentación de cámaras y grúas, me parece a mí. 

No obstante, pudiera ser que el equivocado fuera yo, pues Jesús de Montreal consiguió numerosas nominaciones y galardones en su momento. En cambio, yo la situaría muy por debajo de otras películas de este director: El declive del imperio americano, Las invasiones bárbaras e incluso La edad de la ignorancia.

Volviendo al tema principal, el de la versión alternativa o heterodoxa de la Pasión de Cristo, tampoco ahí Arcand logra llegar a las cotas de humanidad, misterio o grandeza que sí habían alcanzado Pier Paolo Pasolini (La pasión según San Mateo) y Martin Scorsese (La última tentación de Cristo), o que alcanzaría años después el martilleado Mel Gibson (La pasión de Cristo).