MALLE Louis (1932-1995)

My Dinner with Andre (Mi cena con André) (1981: 2.0)

Veo y, sobre todo, escucho 52 minutos de My Dinner with Andre en youtube. Una película dirigida en los EEUU a principios de los ochenta por el francés Louis Malle. Qué insólito aburrimiento. ¿Me estaré volviendo definitivamente convencional en mis gustos?

En esta obra rígida en su planteamiento y supuestamente ingeniosa y única (críticos como Roger Ebert así la definieron), asistimos como estáticos espectadores a la cena muy hablada de dos señores, el director teatral Andre Gregory y el actor o guionista Wallace Shawn (el gran Vizzini de La princesa prometida). En los 52 minutos que veo es Andre quien habla casi todo el tiempo de sus exóticos viajes y estéticas experiencias vitales. Wallace, el pobre, escucha o hace que escucha. Como el espectador.

¿No es esto puro ensimismamiento dramático, verbal y existencial? Un escenario único: un restaurante real o un estudio disfrazado de restaurante. Una mesa y dos sillas; un monólogo autocomplaciente. ¡Y pensar que en su inicio por las calles de Nueva York fue viable imaginarse una película deudora del mejor Woody Allen!

Louis Malle, director de películas notables y de la ejemplar ¡Adiós muchachos!, con obras como Vania en la calle 42 o Mi cena con André nos ofreció su contrapunto no sé si experimental pero, en todo caso, su cine más absorto, cortoplacista y metacinematográfico… Iba a escribir también “su cine más personal” pero, ¿no pareceríamos así confirmar que cuanto más se acerca la película a la rutilante personalidad de su creador más sufre ella y sufrimos todos?

Malle lo puede hacer muy mal, sí. Curioso caso el de este director, tan capaz de construir un cine atractivo y abierto al mundo como de diseñar productos pasivos, teatrales o caprichosos; algo que he venido sospechando desde que hace diez o doce años vi la estupenda Les amants, primero, y poco después Zazie en el metro, una “frivolité” de los sesenta que no sé quién sabrá defender hoy día ni a cuento de qué.

(Julio, 2015)