PECKINPAH Sam (1925-1984)

The Wild Bunch (Grupo salvaje) (1969: 9.0)

Leemos aquí y allá que Sergio Leone y Sam Peckinpah renovaron el western en los años sesenta. Más violencia, más autoconciencia, más crítica, más fragmentación, más modernidad.

Sin embargo, la diferencia entre ambos es sustancial. En Leone hay una ruptura virtuosa que tiende hacia la abstracción, el nihilismo, la estética de la violencia y la simbología. Por eso, a Leone le admiran mucho desde los universitarios Estudios Culturales, que desprecian el Oeste clásico y sus “valores”. En Leone no hay valores y, por tanto, se quiebra la “reaccionaria” tradición; de ahí que películas como El bueno, el feo y el malo parezcan deconstrucciones de los filmes de Raoul Walsh o Anthony Mann. No hay escrúpulos ni sentimientos ni humanidad. Y eso mola cantidad. Y luego llegaría el brillante Tarantino, etcétera.

Mientras tanto, Peckinpah no rompe sino que se agarra como un clavo ardiendo a la tradición de John Ford y Howard Hawks. Grupo salvaje es un canto a la amistad, la camaradería, el honor. La violencia que presenciamos es desgarrada y veraz (y vemos, llamativamente, cómo los niños están implicados de distintas maneras en esas escenas sangrientas). Hay comprensible rebeldía en The Wild Bunch y metáfora anti-Vietnam, posiblemente; una visión algo desencantada pero no tenebrosa de la existencia y, por qué no decirlo, una mirada cómplice hacia la gente humilde e incluso los animalillos.

The Wild Bunch es un western de esos que se llamaron crepusculares; allí donde los tiempos cambian, las jerarquías se tambalean, las prioridades sufren y los héroes se mueren. Somos testigos no sólo de secuencias de acción extraordinarias, sino también de gestos de modesta grandeza como el que cierra le película.

No es tan poética y especial como mi preferida de Peckinpah, Pat Garret y Billy the Kid (una de mis diez favoritas de siempre), pero es una película magnífica que, además de disfrutarse, nos sigue ayudando a reflexionar sobre grandes cuestiones como la justicia y la rebeldía, la traición y la lealtad.

(Septiembre, 2015)