JACQUOT Benoît (1947-_)

3 coeurs (3 corazones) (2014: 8.5)

POST-ENTUSIASMO

…luego un amigo me dice que no hay que tomarla en serio, que es una parodia de la Nouvelle Vague… y me deja frito...

ENTUSIASMO (horas atrás)

3 corazones ha sido una sorpresa muy grata en la cartelera madrileña de 2015. Una película francesa ignorada por la crítica y pasada por alto por el público. A día de hoy (10/01/2016) recibe una valoración media de 5,7 en filmaffinity y de 5,8 en IMDB.

¿Que la trama es inverosímil? Es verdad, el argumento es demencial. Pero, ¿me voy a creer mejor la onírica historia de dibujos animados dentro de la cabecita de la quejumbrosa niña de Inside Out? ¿Me tendría que parecer más creíble una aventura de James Bond, un tebeo cursi de Wes Anderson, una hipérbole procaz de Von Trier, una grandilocuente caricatura de Sorrentino o un cómic ultraviolento de Tarantino? ¡No, hombre, no!

3 corazones es un thriller sin pistolas. Un thriller que no tiene motivos para ser thriller. Me alegra comprobar que el propio director, Benoît Jacquot, estaba en esta onda: “La idea es retratar y trasladar al espectador idéntica ansiedad. Es el mismo corazón el que late cuando se acerca un peligro físico o cuando surge la pasión” (entrevista con L. Martínez, El Cultural, octubre de 2015).

Una película extremadamente original sobre un triángulo amoroso accidental y accidentado. El azar juega con los personajes y el director juega con los espectadores. ¿Cómo? Con el uso de la nerviosa cámara, por momentos componiendo una atmósfera de una intensidad fuera de lo común. Con la voz en off intempestiva que irrumpe en la trama. Con el empleo de la inquietante música y los ruidos (algo que se cae, un móvil que suena, etc.) para crear tensión y significado. 

Arriesgo una definición: 3 corazones podría partir del McCarey de Tú y yo y del Breve encuentro de Lean pero luego, ay, se topa con Godard (con Weekend, por ejemplo) y nos perturba y despista. Necesita luego la precisión maniática e intrigante de Hitchcock (y su a veces velado romanticismo), que se reúne con el desasosiego de Haneke (Funny Games, La pianista y Caché), la finura dramática de Rohmer, la fuerza del azar de Kieslowski y la zozobra existencial del Von Trier de Melancolía (por suerte, en pequeñas dosis). 

3 corazones me tiene enredado, y con los ojos bien abiertos, durante toda la proyección. Cuando se termina la película, respiro aliviado pero entristecido porque la cosa se acaba, como también se acaba la historia de amor entre el protagonista y las dos hermanas. Y termina muy mal.

3 corazones es una película sobre la mala y la buena suerte, sobre un hombre que es valiente para unas cosas (se enfrenta al fraude del alcalde) y cobarde para otras (por su falta de reacción y de sinceridad).

Está protagonizada por tres grandes actrices, Charlotte Gainsbourg, Chiara Mastroianni y la legendaria Catherine Deneuve. Y por un actor, el belga Benoît Poelvoorde, más conocido en papeles cómicos, que hace un trabajo extraordinario. 

 

(Enero, 2016)