HILL Walter (1942-_)

The Driver (Driver) (1978: 6.0)

En la plataforma online filmin, donde tengo la fortuna de acceder a un amplio abanico de películas, se describe Driver como “icónica película de culto”.

Casi diría que sobra o “icónica” o “de culto”, porque vienen a ser lo mismo.

Es una película más proclive a obtener su espacio en la “trendy” y fresca Vanity Fair que en los suplementos culturales serios. 

Las bazas de Driver descansan en las persecuciones de coches, espléndidamente rodadas.

La película tiene una aureola abstracta (como el cine del francés Melville, acaso una influencia) y los personajes principales no tienen nombre.

El héroe de la cinta, el conductor interpretado por Ryan O'Neal, apenas dice nada y se muestra inexpresivo.

Y esto es muy “cool”, ya se sabe. 

Vigorosa en lo narrativo, enigmática en sus intenciones y absolutamente plana en sus aspectos dramáticos, Driver se ve como una exhalación y provoca cierto placer formalista, como un cuadro de Rothko en movimiento.

Ahora bien, no le pidamos ni emociones ni ideas, más allá de las puramente cinematográficas.

 

(Febrero, 2016)