ABRAHAMSON Leonard (1966-_)

Room (La habitación) (2015: 5.0)

El director Lenny Abrahamson decide el punto de vista de su audaz película y nos predispone a su favor. Para contarnos el cautiverio en una habitación de una madre y su hijo, encerrados por un psicópata violador, lo único que vamos a ver es lo que ocurre en el interior de esa habitación. Asistimos a estampas de la rutina diaria de esa madre y ese hijo. De acuerdo.

Es normal, por tanto, que un espectador discretamente sensible y sensato simpatice con ellos y aborrezca al que les está haciendo sufrir de una manera tan inhumana.

Ya que Abrahamson nos ha ganado para la causa desde el punto de partida, es difícil comprender el resto:

 

-El director utiliza planos de corta duración, como “destellos” de la vida de ambos, sin que podamos atisbar un mínimo de continuidad en esa terrible existencia.

-La música, prepotente y elevada, acompaña y refuerza los instantes más dramáticos que viven la madre y el niño, tanto dentro como fuera de la habitación.

-Hay un empeño en embellecer un tema tan tremendo y desagradable (el cielo en la claraboya, los cuentos que ella le cuenta a él, las fantasías explicativas que la madre emplea con el niño, el aroma de “cuento de hadas”, la voz de ella…) y, al mismo tiempo, en degradar una situación ya de por sí despiadada (los gritos histéricos del niño con el pastel de cumpleaños, la aparición del ratón, los ruidos del secuestrador y la secuestrada manteniendo relaciones sexuales, la simulación de la enfermedad del niño que no engaña a su captor, etc.).

-¿El aparato de televisión se tiene que ver tan mal?

-El plan de huida con el niño en la alfombra es absolutamente inverosímil y, sin embargo, sale bien.

-El psicópata, una vez que da por perdido y “liberado” al niño, no vuelve lógicamente (en su propia lógica) a la casa a vengarse de la madre.

-Los familiares de la mamá protagonista, el padre, la madre y el padrastro, son poco empáticos y muy desagradables tras los terroríficos años que madre e hijo han sufrido en cautiverio.

-Después de que el niño ha sido hallado, el policía que conduce el coche es insensible, bobo y antipático.

-El padre de la protagonista se niega rotunda e inhumanamente a mirar a su nieto, cuando sabemos de sobra que es fruto de una violación y no nos hace falta ese énfasis monstruoso de William H. Macy.

-La periodista que entrevista a la madre es morbosa y caricaturesca con el fin de vendernos una tosca crítica a los medios de comunicación.

-La segunda parte de la película se esfuerza horrores en parecer casi tan desagradable como la primera, cuando el tono debería por lógica ser otro ya que madre e hijo pueden disfrutar de su libertad. Si todo esto es una metáfora, es una metáfora decepcionante.

-Como nos podíamos temer, el niño dice varias veces que echa de menos la ruin habitación en la que malvivía con su mamá. ¿Refuerzo de la metáfora?

-Como todos preveíamos, hay una escena en que la madre y el hijo vuelven a la habitación en la que habían permanecido secuestrados tantos años e, incluso, Abrahamson se permite tontear con la idea de que el niño quiera cerrar la puerta y seguir viviendo allí. ¿Metáfora atada y bien atada?

-Con estos elementos puestos sobre la mesa, hay casi unanimidad entre los críticos de este país en considerar que Room es una obra sobresaliente e incluso una obra maestra.

 

En lo que a mí respecta, es un paso atrás del irlandés Lenny Abrahamson tras su otra película que conozco, Garage. Room es una película atractiva y morbosa que, ante todo, nos muestra cómo el entorno inmediato, la educación familiar y el ejemplo son piezas básicas en el crecimiento y aprendizaje de un niño y su aprehensión del mundo.

En lo demás, creo yo, hay no poca grasa demagógica y show de emociones. Una especie de, utilizando terminología de la educación, “refuerzo negativo”, porque la libertad es mala y, como en casa, en ningún sitio.

 

(Abril, 2016)