ALLEN Woody (1935-_)

Everything You Wanted to Know About Sex but Were Afraid to Ask (Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar ) (1972: 6.0)

Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar es uno de los títulos más largos de la historia del cine y uno de los títulos más flojos de la alucinante carrera de Woody Allen.

Allen nos regala un conjunto variopinto de historias breves conformadas por gags desiguales y líneas de diálogo que parecen chistes que uno cuenta al final de una cena con amigos. El tema es el sexo y sus comprensibles tabúes.

Vista hoy, es sobre todo una parodia. Parodia cultural: de estilos, convenciones, tradiciones, autores, directores de cine. Parodia de la estética de Antonioni (y Bertolucci) y la política de Godard, la inquietud de Polanski y los excesos de Fellini (¡esa teta gigante!), el morbo de Buñuel y el sentimentalismo de Love Story, el terror de moda en aquellos años y el humor picante y machista de Benny Hill. Este es el Allen que más se pareció a los Monty Python cuando estos aún no habían hecho La vida de Brian.

Allen satiriza su sociedad y los miedos, curiosidades e ignorancia en torno al sexo, en unos primeros años setenta en que la corrección política aún no había calado en los departamentos universitarios de Harvard y Yale.

Allen, también, se ríe de sí mismo y de nosotros, los hombres. Y sé muy bien que Woody se reía de mí cuando yo aún no había nacido; y se lo agradezco ahora, en 2016. ¿A toro pasado? No. Este toro nunca termina de pasar. 

Quizá lo más recordable sea la última historia, en la que vemos lo que pasa dentro del cuerpo humano antes, durante y después del acto sexual. Es decir, durante la seducción, el sexo en sí y el cigarro posterior (la escena que Inside Out podría haber incluido si la protagonista hubiese tenido otra edad).

Y ahí está el gran Woody Allen, vestido de espermatozoide, temeroso ante su primera incursión en lo desconocido. Una imagen que no se olvida, hombre.

 

(Agosto, 2016)