CUKOR George (1899-1983)

Adam`s Rib (La costilla de Adán) (1949: 8.5)

Katharine Hepburn y Spencer Tracy en una de las comedias más famosas de la historia del cine. La inolvidable “guerra de sexos” entre Hepburn y Tracy se salda al final en tablas para salvar el matrimonio de ambos. Los dos tenían razón: él defendiendo la ley y que matar no está justificado; ella defendiendo la igualdad entre mujeres y hombres.

 

La costilla de Adán va a toda velocidad: los personajes hablan sin parar y casi todo lo que dicen es ingenioso, perspicaz y vehemente. Llaman la atención la modernidad y el atrevimiento de muchas de las situaciones en las que vemos a esta pareja sin hijos: conversaciones, masajes, copas de vino, la ropa; esa cena informal con los restos del día anterior; y la importancia del ocio. Es una pareja, quizá como su director Cukor, adelantada a su tiempo. Y el amigo gay de Hepburn, interpretado por David Wayne, pese al truco final de convertirlo en pretendiente de ella, no cuela: otro sello de audacia y modernidad.

 

Mi momento favorito es cuando, cerca del final, Tracy amenaza con matarse y se mete una pistola en la boca. Una pistola de regaliz que... se come: y nos tronchamos.

 

No logro ver que La costilla de Adán esté entre las tres o cuatro mejores obras de Cukor, o al menos no está entre las que más me gustan, quizá porque sus obvias intenciones y estructuras dicotómicas imprimen cierto carácter de “demasiada premeditación” al conjunto.

Con todo, una comedia obligatoria para ellas y nosotros.

 

(Marzo, 2017)