CRONENBERG David (1943-_)

Crimes of the Future (Crímenes del futuro) (1970: 5.0)

Primer largometraje del canadiense David Cronenberg, Crimes of the Future es una obra marciana, godardiana y wellesiana.

Vanguardista, constructivista, futurista y expresionista.

Aséptica, desconectada, vampírica.   

Por momentos nos recuerda, para bien y para mal, a la española Arrebato.

La he visto acompañada por una tecnológica música de Skeleton Lipstick. Está en YouTube, sí.

 

¿Es una gran película?

Ni lo es ni quería serlo.

Sin diálogos, solo oímos una voz en off que discurre sobre un argumento paranoico e incomprensible. La película se desarrolla en la Casa de la Piel, una clínica donde compadrean los temas y temitas que se convertirán más adelante en habituales en Cronenberg: ciencia y mutaciones, deformaciones y trastornos, neurosis e insatisfacción. En su mayor parte, es una jerga médica y psiquiátrica. Con inyecciones conspiranoicas. 

Nos habla de la insatisfacción del Cuerpo y la frustración del Espíritu. Como una corrupción materialista de aquel idealismo entonces reciente de Woodstock.

 

Crimes of the Future es una película breve, un experimento por momentos magnético que incluye instantes de notable dinamismo cinematográfico: planos y contraplanos aguerridos, audaces primeros planos y estéticas escaleras arriba y abajo. Y todo muy lánguido, estilizado y cool.

Es una película, resumamos, emprendedora y elíptica, rebuscada y acaso incoherente.

Así era el joven Cronenberg a la altura de 1970.

 

(Julio, 2017)