CIMINO Michael (1939-_)

Thunderbolt and Lightfoot (Un botín de 500.000 dólares) (1974: 6.0)

Incluso situada en el contexto del cine de acción, más bien rudo y masculino, de los años setenta (Fleischer, Siegel, Fargo, Eastwood, Friedkin, Peckinpah, Aldrich…), Thunderbolt and Lightfoot es una película extraña.

 

Lo es, en primer lugar, porque el protagonismo de Clint Eastwood está muy matizado, en muchos momentos eclipsado por el joven y entusiasta Jeff Bridges, en otros por la intensidad de George Kennedy. Eastwood parece que pasaba por allí. No se entrega a fondo. No llega ni a despeinarse.

 

Es rara porque, en su primera mitad, nos recuerda un poco a Dos cabalgan juntos. Incluso hay una escena junto al río que dialoga con el clásico de John Ford. ¿Es esta película un remake que sustituye a los caballos por automóviles? Algo hay, pero no me convence del todo.

 

Además, Un botín de 500.000 dólares es estrafalaria porque, pese a un fondo existencial y una reflexión sobre lo corta que es la vida, no parece tomarse en serio a sí misma. Así, incluye numerosos momentos de comedia, casi gags (unos más conseguidos que otros), y otras escenas de inusitada relajación, un rasgo muy del cine de Ford, de nuevo.

 

Como en parte del cine de acción masculino que citábamos al comienzo, la silueta de Howard Hawks se proyecta sobre las peripecias y define la leal amistad entre los protagonistas.

 

Es una película de bellos paisajes y, como decíamos, extraño tempo narrativo. El robo del banco, que se supone el meollo de todo, ocupa una ínfima parte de la película, mientras que las rivalidades entre Kennedy y Eastwood, o las conversaciones entre Eastwood y Bridges (que por momentos parecen Vladimir y Estragón), ganan peso en el conjunto.

 

No es una película ni mucho menos redonda, acaso ni cuadrada, uno diría que geométricamente es algo deforme y desafía al espectador. Pese a sus indudables encantos, uno no consigue sentirse del todo involucrado en el diluido argumento y, lo demás (lo, digamos, fordiano o hawksiano del asunto), no ha llegado a tocarme las fibras sensibles. O solo un poquito.

 

Thunderbolt and Lightfoot parece un título menor de un raro cineasta destinado a gestas mayores.

 

(Agosto, 2017)