HUSTON John (1906-1987)

The MacKintosh Man (El hombre de Mackintosh) (1973: 5.5)

El hombre de Mackintosh parece un remake de El tercer hombre trasladado al subgénero de las intrigas internacionales, en boga en los años setenta y, en menor medida, los ochenta. Hablamos, aproximadamente, de películas como Chacal (Zinnemann), Odessa (Neame), Rosebud (Preminger), Ha llegado el águila (Sturges), Marathon Man (Schlesinger), Teléfono (Siegel), Alerta: Misiles (Aldrich), Los niños del Brasil (Shaffner), El factor humano (Preminger), Clave: omega (Peckinpah), El pacto de Berlín (Frankenheimer), El cuarto protocolo (MacKenzie)…

 

Con guion de Walter Hill, dirección de John Huston e intérpretes de la talla de Paul Newman y James Mason (acompañados por Dominique Sanda), la película tenía los ingredientes necesarios para ser un thriller cosmopolita e impersonal bien escrito, dirigido e interpretado. Y, sin embargo, algo no termina de funcionar del todo en un film que, sin naufragar, se muestra confuso, incierto y, a la vez, demasiado ortodoxo.

 

Confuso: no entiendo numerosas transiciones de tal escena a tal otra ni percibo cuál es el papel real del malvado encarnado por James Mason. A veces las elipsis, tan prestigiosas, son un incordio.

Incierto: la película no apuesta con solidez ni contundencia por una historia clara y sin aristas y, frente a la brillante clarividencia del clásico de Carol Reed, aquí hay casi más dudas (de los autores) que aciertos.

Ortodoxo: todos los tópicos del subgénero están aquí: el traidor, el héroe equívoco, la joven atractiva y resbaladiza, el glamour, el yate, los diamantes, la piscina, la prisión, los cambios de escenario, las persecuciones, los sicarios torpes, la ambigüedad moral. Como una de James Bond descafeinada.

 

Lo más destacable es, pese al material que maneja, el pulso narrativo de Huston, que le permite afinar en las escenas de acción.

Estupenda es toda la huida de Newman de la casa irlandesa donde estaba recluido, e inolvidable cómo, sin despeinarse, ahoga en un riachuelo a su perro perseguidor.

 

(Septiembre, 2017)