EASTWOOD Clint (1930-_)

The Eiger Sanction (Licencia para matar) (1975: 6.0)

Licencia para matar es una cinta de acción muy amena pero no es el Eastwood más acertado ni el más sutil. No estaría entre sus 25 mejores películas.

La resumo así: Intriga + Howard Hawks + James Bond + Políticamente Incorrecta.  

 

El subgénero de la intriga internacional, con conspiraciones, complots, espías y ramificaciones nucleares, fue muy popular en los años setenta. Eastwood se apunta a la moda a partir de una novela de Trevanian, autor por cierto de la muy distraída Shibumi (de la que recuerdo sobre todo que idealizaba y apuntalaba ciertos arquetipos vascos).

El lado Hawks lo tiene, como otras películas de Eastwood (Bronco Billy y más), en la vertiente aventurera del asunto y en la amistad malhablada entre Hemlock (Eastwood) y Bowman (George Kennedy).

Y cabe hablar de James Bond, incluso de Indiana Jones, como referentes del héroe que interpreta Clint: un profesor que, en sus ratos libres, escala montañas, liga con mujeres atractivas y peligrosas y mata a gente. Al servicio de un tipo, Dragon (Thayer David), que de vez en cuando le encarga “sanctions”, es decir, asesinatos selectivos.

 

The Eiger Sanction es una película dramáticamente plana, narrativamente algo destartalada y políticamente muy incorrecta. O sin complejos, como diría ahora el anciano Eastwood. Así por ejemplo, el retrato del gay, que es uno de los malvados de la cinta, abraza el más bobo estereotipo; y el asco que el personaje de Clint siente por este personaje desagradable es difícilmente comprensible sin la condición homosexual de su contrincante.

Pero en fin, mucho de aquel cine de acción americano de los setenta era así: bronco, bravucón, poco evolucionado socialmente. Y en abundantes ocasiones los gays, los negros, incluso las mujeres (o bellos floreros o bellas peligrosas), eran tratados o retratados con una brocha gorda que ahora sin duda nos llama la atención. No era un cine “tolerante”, digamos, aunque seguramente sí era más libre y valiente que el actual.

 

Licencia para matar contiene estupendos momentos de acción durante la espeluznante escalada final al pico Eiger (en los Alpes suizos). Eastwood demuestra ahí, detrás y delante de la cámara, que valía para casi todo.

 

(Noviembre, 2017)