PASO Alfonso (1926-1978)

La otra residencia (La otra residencia) (1970: 0.0)

El mismo año en que dirigió La otra residencia, Alfonso Paso tuvo tiempo de escribir los guiones de otras cinco películas: En un lugar de la Manga, Los extremeños se tocan, Vamos por la parejita, No somos ni Romeo ni Julieta y Españolear. De las cuales, además, dirigió tres (la primera y la última las firmaron Mariano Ozores y Jaime Jesús Balcázar respectivamente). Añadamos que, según la fiable fuente que manejo (Guionistas en el cine español, de E. Riambau y C. Torreiro), también durante 1970 Paso escribió o estrenó no menos de seis obras de teatro: Tú me acostumbraste, La noche de la verdad, Cinco novias para Buby, Las que vienen de la base, Domesticar a una mujer y Mentiras entre hombre y mujer.

Llaman la atención dos cosas. Una: Alfonso Paso fue, no hay lugar a dudas, un tipo prolífico. Dos: los títulos de sus obras son alarmantemente indicativos de su armadura estética. Bodrios.

Porque, en efecto, La otra residencia es posiblemente la peor película de la historia del cine. Es un dictamen extremo pero no pienso retractarme. O que me corrija el bueno de  Narciso Ibáñez Serrador, autor de La residencia en 1969, pre-cuela inesperada del peliculón de Paso.

Se trata de una película que, no puedo evitar pensarlo, supone la vulgarización radical de Jardiel Poncela, Mihura y publicaciones como La codorniz, pues de ellos parece beber Alfonso Paso, autor de este producto de infra-humor: asombrosa negación de cualquier mínimo atisbo de talento, modesto suspense, discreta habilidad o decoro artístico.

Una pena que José Luis López Vázquez, actor polivalente y entregado como siempre, se apuntara a tamaño desafuero escénico, con la sana y robusta Florinda Chico como semi-sex-symbol en una trama inenarrable construida mediante recursos “dramáticos” y “cinematográficos” (las comillas resultan aquí esenciales) tan inauditos  (pero no dan risa) que apetece enviar esta “obra maestra del cine español” (según leyenda alucinante del DVD) a las múltiples y ultra-modernas pantallas Pop que suelen adornar las salas del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC), que seguro que aceptará con agrado, sonrisas y discernimiento tan feliz y audiovisual (olé, tus rimas) descubrimiento.

(Cine engreído, confuso y abochornante realizado por el guionista de otras obras maestras de nuestro cine como Los subdesarrollados, Los que tocan el piano o El abuelo tiene un plan)