TARR Béla (1955-_)

Werckmeister Harmóniák (Armonías de Werckmeister) (2000: 10.0)

Alucinada, apocalíptica, paranoica y,

Al mismo tiempo,

Y en perfecta armonía,

Nítida, diáfana y fluida ensoñación,

O es pesadilla.

Arte puro, puro arte figurativo sin claro remitente, universal.

Lucha de la luz contra la oscuridad.

Mad Max con piano de cola.

El cielo sobre Wenders.

El silencio antes de Portabella.

El director, Tarr, y el actor, Lars Rudolph, perfectos intérpretes

Para El Extranjero de Camus.

Fuller relajado, Rossellini abstracto, un Fellini sin circo.

Alguien voló sobre el nido del cuco dirigida por Beethoven.

“Hay construcción en toda ruina”. La Alphaville del siglo XXI.

Fotografía en blanco y negro

de Patrick de Ranter, Miklós Gurbán, Erwin Lanzensberger, Gábor Medvigy, Emil Novák y Rob Tregenza.

Peter Fitz y Hanny Schygulla acompañan, rigurosos, a Rudolph.

Película imponente, indestructible,

Sólida como un mojón de piedra,

Esbelta como una catedral gótica,

Estrafalaria como una ballena gigante en medio de la plaza del pueblo.

Película sobre la clarividencia y el horror: la clarividencia del horror y

El horror de la clarividencia. Ver para creer. Crear para ver.

Obra de arte sobre el que actúa y el que mira, película así cuyo verdadero protagonista es el espectador, el pasivo y el activo, resbaladizo.

Inolvidables:

La lunática representación inicial, borrachos interpretando

La Tierra, el Sol y la Luna, el eclipse;

La ballena y su ojo;

Rudolph caminando por calles oscuras, la cámara lo persigue, memorable;

Las hogueras en la plaza;

El anciano desnudo en la bañera;

La música de Mihály Vig.

Arte superior, sobrecogedor, intocable.

Una belleza indescifrable, moral, elevada como el cielo azul que no alcanzamos,

Una belleza sin miedo y sin esperanza.

No sé bien cómo ni por qué,

Pero sé, humildemente insisto, SÉ

Que Armonías de Werckmeister es

una de las más altas

cumbres del

Cine.