THOMAS Ralph (1915-2001)

Appointment with Venus (Cita con Venus) (1951: 7.0)

1. Reparo en el alto número de películas producidas en el año 1951 que, según mis cuentas, he visto en los últimos años. La británica Cita con Venus es otra más. La situaría dentro de un brillante subconjunto de obras “notables”, junto con filmes variados como An American in Paris (Minelli), Don Quintín el amargao (Buñuel), Royal Wedding (Donen), Anne of the Indies (Tourneur), Les vacances de Monsieur Hulot (Tati) o Father’s Little Dividend (Minnelli). Es cierto, admito, que de ese año 1951 he visto un par de obras menos destacadas: When Worlds Collide (Maté) y, en especial, la penosa Alba de América (Orduña). Pero, para asombro mío, tomo nota de las que podría considerar “sobresalientes”, alucinante lista: Sommarlek (Bergman), Casque d’or (Becker), The Enforcer (Walsh & Windust), Cielo negro (Mur Oti), Surcos (Nieves Conde), Der Verlorene (Lorre), Due soldi di speranza (Castellani), Lo sceicco bianco (Fellini), Esa pareja feliz (Bardem & Berlanga). Por no hablar de otra obra de ese año que, directamente, se sale del mapa del “sobresaliente” para entrar en el del monumento “cum laude”: The River (Renoir). Así que, en conjunto, y concluyendo a partir de este mínimo corpus de obras que me he permitido elaborar en función de lo que he tenido la suerte de ver últimamente, cabe pensar que no habrá muchos años en la historia del cine como 1951. Y, sin salirnos del cine español, pues en fin: ¿qué año podría ser mejor que uno en el que confluyen Surcos, Esa pareja feliz y Cielo negro?

2. Cita con Venus supone la ilustración casi perfecta del ideal de la alegre y decente Inglaterra, la democrática, libre, valiente, conservadora y generosa Gran Bretaña (Inglaterra, Escocia y Gales). La de Chesterton y Churchill, la que quisiera recuperar o reivindicar siempre, por su esfuerzo vibrante y nítido “fair play”, el magnífico periodista deportivo James Lawton (The Independent). La pareja “futura” formada por David Niven y Glynis Johns es un modelo.

3. La Venus de Cita con Venus es una vaca; una vaca especial, de “extraordinario pedigrí y valor genético”, como se dice en el film, una vaca de una, vaya, raza superior, así pues suena a chiste sobre los lunáticos sueños de perfección y pureza de aquellos alemanes.

4. Appointment with Venus es una farsa bélica, bonita aunque sin gracia, lo que la relaciona con la mucho más salvaje La vaquilla de Berlanga, donde la protagonista es otra vaca que tampoco ríe. O con la italiana Mediterráneo (Salvatores), con la que además comparte que sucede en una isla y durante la ocupación nazi.

5. En directa conexión con el punto 2 de más arriba, este cine pretende ser homenaje a las gentes sencillas de la Gran Bretaña, luchadoras y pacientes, sobre todo aquellas del, de nuevo, ideal rural y popular (incluso populista), en una tradición de películas que cabría rastrear en títulos exitosos como Local Hero de Forsyth (Un tipo genial, en España).

6. Cabe, por supuesto, presentar la película del artesano, eficaz realizador, Ralph Thomas en base a su labor cohesionadora de la nación de naciones británica; es un patriotismo típico de su momento, al que se había apuntado el mismísimo Hitchcock años antes, y en el que podríamos colocar a tipos como John Boulting, en películas como Seven Days to Noon (1950).

7. Y he pensado, mientras veía la simpática, simple y predecible Cita con Venus, en This Land Is Mine, el film seguramente menos sutil de Renoir, pero que a mí venció por su defensa de la resistencia y la educación ciudadana. También ahí los nazis trataban de controlar, como decenas de “big brothers” trabajando a destajo, a una población humillada, conquistada y, en buena medida amedrentada, pero que, finalmente, como ocurre en Cita con Venus, contiene entre sus gentes a personas dispuestas a arriesgar la vida por la libertad y el ganado ovino.