MAKHMALBAF Samira (1979-_)

Sib (La manzana) (1997: 9.0)

1) Alguno dirá que el título es pretencioso porque es simple y esencial.

2) La película de 1997 viene del Irán. ¿Qué queríamos? ¿Acaso un drama juvenil de chico-encuentra-chica o un film con muchos “fucks”?

3) Sib es de una sencillez que desarmará a aquellos que estén al corriente, por ejemplo, de que antes de Tarantino hubo un Roger Corman. Mi amiga de Madrid se quedó sopa. Su excusa: “todo era lo mismo”.

4) Somos lo que hemos mamado, lo que nos enseñaron a hacer, somos la rutina de nuestros días. Así todos, también los increíbles personajes “reales” de La manzana, a quienes hay que entender en su circunstancia: tiempo, espacio. También a mi amiga madrileña, crecida entre santiagos seguras, manolitos gafotas y lo-que-pongan-en-la-tele.

5) A Makhmalbaf, jovencísima, no la han aturdido las obligatorias, aunque innegables, ventajas de Occidente. Su cine carece de ornamentos, de “plot” y de pose; es un Kiarostami menos cerebral, menos abstracto y de humor más directo, que enseña las convenciones, miserias y pequeñas rebeliones de su mundo. Con la tele, también el nuestro, aun distorsionado.

6) Dormirse o abandonar el salón a la mitad del film me parece no sólo una falta de respeto, sino un acto de indiferencia. De los instalados, los ambiciosos, los simples, para quienes Shrek 2 es la máxima aspiración audiovisual, “porque nos echamos unas risas”. Así se les ha entrenado, el hábito nos hace vivir de latiguillos y creencias. Hacer un esfuerzo, en este sentido, personal, social y político, es lo opuesto a la bruticie.