KUBRICK Stanley (1928-1999)

Killer’s Kiss (El beso del asesino) (1955: 9.0)

1) Killer’s Kiss fue una genialidad del genio de Kubrick: repleta de inventiva, atrevimiento, llamativa por su ostentación humilde: ¡vaya experimento!

2) En 1955 Kubrick se adelanta a los franceses: qué palpitación de calle y de individuos. Ya la suave-parodia se revela, ya la obsesión por el orden se rebela contra la ingenuidad. El juego con el “tempo” manifiesta el talante caprichoso, calculador pero libre de este artista hermético. ¿Pero?

3) El crecimiento (en edad y ambiciones) de Kubrick no significó un progreso político-estético. No.